sábado, 25 de agosto de 2012

QUE LO QUE NO TE MATA TE HACE MAS FUERTE


Ante todo, lo primero que creo debo escribir, es una disculpa por mi ausencia, la cual ha sido excesivamente larga desde mi punto de vista.

Mis queridos caminantes, esto no ha sido por falta de ganas de contactaros, quiero aclarar que ha sido por falta de medios.

Así ya comenté en entradas anteriores, mis alas pedían vuelo, y , el destino siempre tan inteligente y generoso, me proporcionó un cambio positivo que, por supuesto, supuso de nuevo una mudanza de país ( que si Dios quiere, no será la última).

Como de costumbre, en una semana he dejado una vida, amigos, familia, mil experiencias, vivencias y una parte de mi corazón, en pro de alimentar a la inquietud que forma parte de mi persona.

No es fácil por supuesto.

Al comenzar de nuevo en una ciudad desconocida, un trabajo diferente...( por muy motivador que pueda resultar), la soledad, infatigable compañera del caminante, se hace notar más de lo habitual.

Queramos o no, caminantes, cuando vamos a un sitio nuevo, a penas sin darnos cuenta, regalamos una parte de nuestro corazón a culturas y a gente de esos lares, así pues, cuando lo abandonas todo, resulta que has dejado una parte de ti para siempre en lugares y personas ( y eso es muy bonito).

Esa donación, a veces involuntaria y no programada, resulta un pinchazo en el pecho cuando aterrizas en tu nuevo comienzo.

Duele... a veces duele tanto que te parece demasiado.

Un millar de preguntas golpean tu cabeza...

- ¿ Es que no puedo estarme quieta?... si era feliz...

- ¿ Va a ser siempre así? , ¿ Voy a estar toda mi vida regalando partes de mi corazón irrecuperables?.

- Y si es así.... ¿ No terminará siendo este dolor... ( para colmo por decisiones propias )... insoportable?.

La respuesta es no.

No te agobies querido caminante.
No has abandonado nada ni nadie, ni tampoco has perdido una parte de ti.

Has ganado, te has enriquecido culturalmente, y las experiencias que has vivido con esas personas extraordinarias, ( pues incluso las que te han hecho daño, te han ayudado a crecer interiormente ), son tuyas. Desde el momento en el que las vives, y hasta el día de tu muerte.

Con todo esto sólo puedo concluir con una atrevida reflexión.

La soledad no existe, no para un caminante.

Es sólo una mentira a la que nosotros mismos llamamos cuando nos ponemos un poco tristes porque echamos de menos a alguien.

Pero mira a tu alrededor, tal vez no hay nadie sentado a tu lado, o tal vez hay mucha gente y no sientes nada al estar con ellos, ¿ sabes por qué no sientes nada, o por qué estás ahí sentado solo sin mayor problema?.... es porque esos trozos de corazón que has ido regalando están en buenas manos, pues si has decidido entregarlos ha sido porque amabas a esas personas y ellos lo recibieron con inmenso agradecimiento.

Os acordéis más o menos de escribiros, o simplemente el uno del otro, la unión permanece...


Dime caminante... ¿ Tiene ahora sentido la palabra soledad?...

Te has ido...

¿Te ha dolido?...

¿Te ha matado?....

¿No se te ha ocurrido que por el contrario, todas estas experiencias te han hecho más fuerte ?....


Así concluye la primera entrada de mi regreso a vuestras vidas, queridos amigos míos.

Quiero mandar un gran abrazo a México.
Gracias por leerme más cada día y no haberme abandonado en mi no deseado descanso.
En cuanto pueda, estoy deseando escaparme a conocer esa maravillosa gente y su cultura , que confieso que me tiene más que fascinada desde hace mucho tiempo.

Gracias a todos los caminantes de todo el mundo. Volver a abrir esto y ver el número de visitas que he obtenido a pesar de la falta de novedades ha sido más que especial para mi.